Hay una situación que veo constantemente: personas que se lesionan siempre de lo mismo. Se recuperan, vuelven a correr y, al poco, la misma molestia otra vez. Si te suena, el problema no es mala suerte: es que la causa sigue ahí.
Una lesión que vuelve es una causa sin resolver
Cuando una lesión reaparece en el mismo sitio, casi siempre significa que se ha tratado el síntoma pero no el origen. El tejido se cura, pero la razón que lo sobrecargaba sigue actuando en cada entrenamiento.
Las causas que se repiten
- Un gesto de carrera que sobrecarga siempre la misma zona.
- Una debilidad o falta de movilidad que obliga a otras zonas a compensar.
- Aumentar kilómetros o intensidad más rápido de lo que el cuerpo asimila.
- Un calzado que no se ajusta a tu forma de moverte.
El cuerpo compensa (y luego pasa factura)
Tu cuerpo funciona como una cadena. Cuando una parte no hace bien su trabajo, otras compensan para que sigas moviéndote. Esas compensaciones son silenciosas al principio, pero repetidas miles de veces acaban provocando la lesión. Es la misma idea que explico al hablar de por qué te duele al correr.
Romper el círculo
La única forma de dejar de lesionarte de lo mismo es encontrar y corregir la causa. Con una valoración biomecánica global analizo toda tu cadena de movimiento para dar con ella y ponerle solución.
Si estás en ese bucle de lesionarte, recuperarte y recaer, escríbeme por WhatsApp y lo miramos. Soy podólogo deportivo en Estella (Navarra).